Pasar al contenido principal

🔥 Hoy comenzamos la especialidad en programación backend con PHP con Yesi Days ¡La primera clase es en vivo y gratis! 😍 Reserva tu lugar. Comienza en:

Alexys Lozada
José Luján
Manuel Rodriguez
José Luján
Luis Avilés
Álvaro Felipe
José Luján
Beto Quiroga
Jonathan MirCha
Jonathan MirCha
Álvaro Felipe
Alexys Lozada, Álvaro Felipe, Jonathan MirCha
Beto Quiroga
Alexys Lozada
Alexys Lozada
José Luján
Álvaro Felipe
Álvaro Felipe
Jonathan MirCha
Jonathan MirCha
Alexys Lozada, José Luján
Alexys Lozada, José Luján
Alexys Lozada, José Luján
Camilo Adobe
Álvaro Felipe
José Luján
Jonathan MirCha
Álvaro Felipe
Álvaro Felipe
Beto Quiroga, Alexys Lozada
Álvaro Felipe
Juan Villalvazo
Luis Avilés
Jonathan MirCha
Jonathan MirCha
Jonathan MirCha

Estos son los errores más comunes que cometen los emprendedores

En este artículo quiero compartirte los errores que pueden arruinar un emprendimiento. Te los cuento porque yo los he cometido todos y logré superarlos.

Estos son los errores más comunes que cometen los emprendedores

Emprender es un deporte de riesgo. Puedes cambiar el mundo o quedarte arruinado y perder hasta los zapatos. Como emprendedor he tenido varios aciertos pero también fracasos tremendos. Lo interesante de esta aventura es que en determinado momento empiezas a notar que los fracasos son más valiosos que los aciertos, porque como dijo Bill Gates:

El éxito es un pésimo maestro. Te seduce haciéndote creer que nunca vas a fallar.
- Bill Gates

Y es que emprender se trata de tomar decisiones. Es verdad que necesitas un producto, una estrategia de marketing y distribución, un equipo, etc. Pero al final del día emprender se trata de tomar decisiones ¿lanzamos este producto o no? ¿Hacemos una campaña de descuento? ¿Aceptamos a ese inversionista? ¿Cambiamos nuestro modelo de negocio? ¿Subimos los precios? ¿Bajamos los precios? Las ventas han bajado ¿qué haremos? Detrás de cada decisión puede estar tu próximo millón de dolares o la bancarrota esperándote. Pero aún así, debes tomar la decisión.

En toda empresa de éxito, hay alguien que tomó una decisión valiente.
- Peter Drucker

En este artículo quiero compartirte los errores, que según mi experiencia, pueden arruinar un emprendimiento. No te los cuento como un guru de los negocios, te los cuento porque yo los he cometido todos.

Tu idea no vale nada

A los principiantes les duele mucho aceptar esto, se enojan y los entiendo. No es fácil que te digan que tu idea del millón de dólares no vale un centavo. Y es que por más buena que parezca tu idea, no hay ninguna garantía de que vaya a funcionar. La única forma de saberlo es ponerla en práctica. En la ejecución es donde está el verdadero valor de un emprendimiento. Cuando un posible cliente prueba tu producto y no le gusta, cuando las cuentas a fin de mes no cuadran, cuando un miembro de tu equipo decide seguir su propio camino, cuando el banco no te da ese crédito.

Emprender se trata de innovar, es cierto. Pero es una trampa creer que innovar se trata solo de ideas. Innovar se trata de tener ideas, evaluarlas, descartar unas, quedarte con otras y luego ponerlas en práctica. Y asumir el riesgo de que pueden no funcionar, y si no funcionan tener el valor de descartarlas y poner en práctica otras. Y así en un ciclo constante de iteración: imaginar, poner en práctica, evaluar, conservar, descartar. Y comenzar de nuevo.

No importa cuanto vendas

No importa si facturas cien mil, un millón o veinte millones. Lo que realmente importan son tus utilidades (lo que te queda luego de pagar a todo el mundo). Ten en cuenta tus gastos: pagos a personal, proveedores, impuestos, deudas. ¿De que vale que vendas un millón si tus gastos son de millón y medio? Así que en lugar de pensar en cuánto vendes, empieza a pensar en cuanto ganas. La formula es sencilla:

Reduce tus gastos y aumenta tus ingresos.

Es así como tu ganancia aumenta y la empresa crece. Un error de principiante es creer que por vender mucho te va muy bien. Sin un control de gastos no importa cuanto vendas, tarde o temprano te darás un encontronazo con la realidad.

Ser aburrido

Salvo que tu proyecto sea de entrenetimiento o contenidos, seguro pensarás que esto es una locura. No importa si soy aburrido, dirás, lo que importa es trabajar duro y hacer crecer mi empresa. Te invito a pensar en las siguientes marcas: Apple, Google, Mc Donalds, Nike. ¿Te parecen aburridas? Seguramente los directivos no van en pantalones de payaso a la oficina. Pero la imagen que transmiten, por su marca, publicidad o marketing es que se la pasan muy bien. Y que si eres su cliente tú también te la pasarás bien. A nadie le gusta lo aburrido.

Las presentacions de Steve Jobs son el clásico ejemplo de que no ser aburrido puede llevar a tu empresa a las nubes. Desde entonces todas las presentaciones de producto intentan imitar a las de Steve Jobs.

Además que como emprendedor deberás vender tu idea. Tienes que hacer que la gente se enamore de ella tanto como tú lo estás. ¿Como contagiarás tu pasión si eres un aburrido? ¿Cómo crearás liderazgo en tu equipo si eres un aburrido? De hecho, ser aburrido es lo opuesto a tener pasión. Y estarás de acuerdo en que se necesita pasión para alcanzar tus sueños.

No conocer tu sistema

Ser emprendedor no es lo mismo que ser un freelance. Un freelance es un empleado que no va a la oficina, mientras que un emprendedor crea un sistema (equipo humano, recursos, productos, marketing, etc) capaz de funcionar aunque él se ausente. Ese sistema debe estar documentado y a prueba de fallos. Te pongo un ejemplo muy sencillo: lanzar un curso en EDteam es un proceso de meses que va desde la elección del tema, la negociación con el profesor, los elementos de marketing: poster, publicidad, landing page, taller de lanzamiento. La activación del curso en la App, la activación de los descuentos de lanzamiento con su fecha límite, los sorteos en redes sociales, el equipo de soporte listo para responder las preguntas frecuentes. Fijate que son muchos aspectos. Supongamos que uno falla. Por ejemplo el diseñador no entrega el poster, o no se activan los descuentos, o el profesor se olvida de enviar el temario a tiempo. Todo el sistema se derrumba, tendriamos que atrasar la fecha de lanzamiento, el equipo de soporte tendría que pedir disculpas a los clientes enojados, las ventas bajarían por no poder lanzar el producto a tiempo. Eso sin contar el estrés en el equipo que puede llevar a situaciones muy tensas.

Manejar la empresa por intuición, sin tener el sistema controlado es una receta para el desastre porque cuando algo falla no sabremos donde falló y como solucionarlo. Y peor, no sabremos como evitar que vuelva a suceder. Y las fallas en los sistemas nos cuestan muchos recursos y van quitándole energías al equipo. El equipo debe invertir sus energías en innovar, no en apagar incendios.


He dejado varios temas para un próximo artículo. Pero como mencioné al inicio, todos los errores que he compartido contigo los he cometido yo. Y aprendí mucho de ellos. Siempre nos dicen "aprende de los errores" pero se olvidan decirnos que cada error duele, y algunos mucho. Pero aún así hay que levantarse, sacar lecciones del fracaso y continuar. Porque al final del día, emprender se trata de perseverancia.

Suscríbete al blog de EDteam

Ingresa tu correo electrónico para recibir nuestro boletín semanal