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Ser un buen programador no te hará un buen emprendedor

Aunque en el mundo tecnológico lanzar un producto requiere de programadores. Para que el proyecto crezca y sea sostenible, no se necesita de programación.

Ser un buen programador no te hará un buen emprendedor

Son muchísimas las veces que he escuchado cómo personas que ya aprendieron a programar deciden que ya están listos para crear un producto estrella, ponerlo a la venta y ser los próximos CEO nivel Bill Gates. Y no lo digo burlandome de ellos porque yo también he estado en ese grupo de personas.

Cuando aprendí a desarrollar para la web lo había hecho de forma autodidacta, no programar porque eso lo aprendí en la universidad, pero no había tenido experiencia en desarrollo web. Entonces, con los conocimientos que logré adquirir sentí que estaba listo para crear un producto, mi idea era una web para empresas inmobiliarias, entonces me decidí a hacerlo. Luego de casi un mes ya tenía la primera versión de mi producto. Ya me imaginaba el éxito que iba a tener ¡Era genial!

Resulta que visité un par de inmobiliarias para mostrarles mi producto, la primera creo que me escuchó por cortesía y con la misma cortesía me dijo que No. La segunda si se interesó por mi producto pero me pedía una factura por el servicio, quizás les suene obvio pero en ese entonces a mi no me sonaba tan obvio porque no sabía casi nada sobre el servicio de impuestos ni facturación. Aún así, sabía que todo mundo da factura, entonces pensé, dificil no debe ser.

Fui al servicio de impuestos y me dijeron que debía registrar una empresa de propiedad unipersonal y con eso solicitar el comienzo de actividades de mi empresa y poder facturar. Lo hice, mi registro de capital marcó Bs. 200.- en el balance de apertura, unos 30 dolores aprox. Hice imprimir mi talonario de facturas y comencé a vender. Tenía mi propia empresa a los 21 años, nada mal, jeje.

El segundo cliente me pidió una característica adicional en el servicio, no era difícil, accedí, estuve un par de días programando nuevamente, pero, la empresa se había detenido. Mientras yo programaba no había quién venda, mientras yo vendía no había quién programe.

Podemos leer historias en libros de personas que se hicieron ricas que comenzaron ofreciendo un par de monedas a un amigo para que venda su producto y así surgieron. Eso no funciona hoy en día. Me di cuenta que necesitaba una linea de comercialización que no se detenga mientras yo programaba.

Llegó fin de mes y debía declarar impuestos sobre las ventas hechas y los gastos realizados. Tuve que ir a buscar un contador. No entendía los terminos contables, necesitaba entenderlos, necesitaba aprender contabilidad básica.

¿Les dije que lo que me gustaba era programar? Bueno, pues si quería que la empresa creciera debía programar cada vez menos. Reuniones con clientes, revisión de tareas de los 2 programadores que se habían sumado a ayudarme, reprogramar las tareas que no habían hecho, hablar de descuentos en caso de incumpliento, reuniones con la persona que me estaba ayudando a vender, preguntarse cómo hacer para vender más, reuniones con el contador, revisar declaraciones de impuestos, pagar salarios, preparar el regalo navideño para el equipo (todos merecen un champagne en su mesa en noche buena), etc. ¿Les dije que lo que me gustaba era programar? Pues cada día que pasaba lo hacía menos.

La historia es más larga que eso, estuve un par de años así, luego nos fusionamos con otra empresa, fui el CEO de la empresa con 14 miembros por un buen tiempo, pero no era lo que quería. Me gustaba programar.

Se puede decir que años despues, al día de hoy, me siento con la capacidad de dirigir un equipo, no lo hago perfecto pero me desenvuelvo, pero si me dan a elegir, prefiero ser el Frontend que el CEO de la empresa.

La próxima vez que piensen que el director de una empresa muy pequeña (~10 miembros) está jugando a ser el CEO consideren que es el que menos tiempo tiene sólo para que su equipo esté bien y la empresa crezca, incluso hasta arriesgando su tiempo en familia y sus gustos personales.

Si consideran que esto es lo suyo y están dispuestos a pagar el precio, muy sincera y honestamente, les deseo todo el éxito del mundo. Ser el lider de un emprendimiento no es para cualquiera, pero sí se puede.

Un abrazo

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